Elige el régimen fiscal correcto (RESICO u otros)
El primer paso para optimizar impuestos es tributar bajo el régimen que más conviene a tu negocio. En 2022 surgió el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), pensado para micro y pequeñas empresas con tasas reducidas y trámites más sencillos.
Los contribuyentes con ingresos de hasta 3.5 millones de pesos anuales pueden acogerse al RESICO y pagar una tasa de ISR de apenas 1% a 2.5% sobre sus ingresos, muy por debajo del régimen general. Para personas morales, el RESICO también ofrece ventajas si sus ingresos no exceden 35 millones al año y todos sus socios son personas físicas.
Antes de cambiarte, verifica que cumples los requisitos. Si no aplicas, evalúa otros esquemas: cada opción tiene implicaciones distintas en deducciones y tasas. La clave es no dar por hecho que debes pagar “lo de siempre”.
Aprovecha todas las deducciones permitidas
Identificar y aplicar las deducciones autorizadas reduce tu base gravable. Algunas de las más valiosas para PYMEs:
- Sueldos y salarios: 100% deducibles, incluyendo prestaciones de ley y cuotas de IMSS e INFONAVIT.
- Renta de local u oficina: deducible al 100% con la factura correspondiente.
- Servicios y suministros: luz, agua, internet, teléfono e insumos indispensables para tu operación.
- Administración y ventas: honorarios contables, plataformas, publicidad y mantenimiento.
- Capacitación, viáticos y seguros: deducibles siempre que estén facturados y ligados a la actividad.
Para que una deducción sea válida necesitas el CFDI a nombre de tu negocio, que el gasto esté ligado a la actividad y registrarlo correctamente. Un error común es no solicitar facturas o que vengan mal llenadas.
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